This website uses its own and third party cookies to collect information in order to improve our services and show you advertising related to your preferences. If you continue browsing, you accept their installation. The user has the ability to configure your browser and may, if desired, prevent them from being installed on your hard drive, although it should be noted that such action may cause difficulties in navigating the website. Cookies are not used to collect personal information. You can allow or reject their use, you can also change your settings whenever you want. More information is available on our Política de Cookies.

Doodle World

Crea un espacio para la lectura en la habitación de tus hijos

Motivar a los niños a tener unos hábitos de lectura desde pequeños, facilitará que continúen con esta positiva costumbre cuando sean mayores.

Espacio de lectura habitación Garabatos
Compartir en  Facebook  |  Twitter
18/11/2020

Los niños son pura imaginación y fantasía, y hacer que sientan fascinación por las historias y los cuentos es mucho más fácil que en la edad adulta. Motivarlos a tener unos hábitos de lectura desde pequeños, facilitará que continúen con esta positiva costumbre cuando sean mayores. 

 

Además, la lectura es imprescindible para su desarrollo, siendo considerada una de las prácticas más importantes desde muy temprana edad. Gracias a ella fomentamos su desarrollo cognitivo: agudizando la memoria, mejorando sus habilidades sociales y la concentración y ampliando su vocabulario y su lado más creativo.

 

Para conseguir formar una rutina de estudio en los niños creamos espacios que motivan su concentración. ¡Para la lectura debemos hacer lo mismo! Aquí os proponemos algunas ideas para montar una zona de lectura que les atrape durante horas y horas:

 

Detalles infantiles.

La decoración infantil debe inundar este espacio, envolviendo de creatividad el entorno con dibujos, muñecos, posters, etc. que ayuden a dar rienda suelta a su imaginación.

 

Libros a la vista.

El niño debe ser quien escoja el libro que quiere leer. Además, tener un punto de contacto directo dentro de la habitación hace que el recuerdo de su existencia se agudice y el niño retome su lectura por iniciativa propia. Según el espacio disponible puedes optar por baldas individuales ancladas a la pared o por una gran estantería abierta.

 

Asientos cómodos.

Los asientos deben ser los adecuados para que el niño no se de cuenta de cuánto tiempo lleva leyendo. La incomodidad nunca debe convertirse en el motivo de su cese.

 

Buena iluminación.

Cuanta más luz haya, mejor y si es luz natural ¡mucho mejor! Una luz correcta es imprescindible para evitar problemas futuros de visión y dolores de cabeza.

 

Crear un espacio de lectura para tu pequeño puede ser muy beneficioso para ti y para él, ya que además te ofrecerá un remanso de paz y tranquilidad durante unas horas a la semana. ¡Añade una zona de lectura en tu casa y consigue una habitación infantil de 10!