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Consejo
¿Conoces al elfo de la estantería? Así conseguirás que tu hijo se porte bien en Navidad

El elfo de la estantería es una tradición de los Estados Unidos que empieza a ser conocida en otros países. La Navidad es el mejor momento para sorprender a tus hijos, y nada mejor que hacerlo con una nueva tradición. Colocar un elfo sobre una estantería puede parecerte extraño al principio pero, cuando conozcas la historia a fondo no vas a querer perdértela.

02/12/2019

El elfo de la estantería es una tradición de los Estados Unidos que empieza a ser conocida en otros países. La Navidad es el mejor momento para sorprender a tus hijos, y nada mejor que hacerlo con una nueva tradición. Colocar un elfo sobre una estantería puede parecerte extraño al principio pero, cuando conozcas la historia a fondo no vas a querer perdértela.

 

El elfo sobre la estantería, una cómica advertencia. Si tienes hijos, sabes de sobra lo revoltosos que llegan a ser y lo mucho que esperan la llegada de la Navidad. Papá Noel y los Reyes Magos vendrán, y con ellos los regalos, pero solo si se han portado bien. Los americanos crearon esta curiosa tradición para recordarles quién está a punto de venir... ¡Y que su buen comportamiento está siendo evaluado! Los niños serán conscientes de que los regalos que reciban, llegado el momento, dependerán exclusivamente de ellos mismos.

 

Los elfos, dentro de la tradición norteamericana, son los ayudantes por excelencia de Papa Noel. Ellos fabrican los juguetes y preparan el trineo para que todo funcione en Nochebuena. Así pues, colocando a uno de estos elfos del taller del Polo Norte sobre las estanterías de la casa, los niños sabrán que su posición dentro de la lista de los niños buenos está siendo puesta a prueba. ¡Los elfos podrían tomar nota de todo para después contárselo a su jefe!

 

¿Cómo funciona esta tradición?

 

Cada año los padres americanos colocan en casa un muñeco similar a un elfo de Papa Noel. Este viste un traje rojo con ribetes blancos, y cuenta con una cara muy risueña. Al llevarlo a casa, lo primero que se hace es decirle al niño que le ponga un nombre, ya que volverá el año que viene. Así, tanto el elfo como el niño se familiarizan. Es importante que dejes claro a tus hijos que él viene a comprobar que se portan bien, pero que hay algunas reglas.

 

Para empezar, debes decirle a los niños que no pueden tocar al elfo. Él no se puede mover, por lo que si lo esconden no podrá saber cómo se están portando. El niño puede hablar y contarle todo lo que quiera al elfo, lo que facilitará enormemente su misión. Pero eso sí: todo lo que le cuente lo sabrá Papa Noel, por lo que habrá que tener un poco de cuidado.  

 

Por último, el día de Navidad el elfo se irá, ya que ya ha cumplido su trabajo. Habrá informado a Santa Claus para que este deje los regalos adecuados en función de lo que le haya contado su ayudante. Sin embargo, y esto es muy importante, el niño debe llamar el próximo 1 de diciembre al elfo para que vuelva, un año más, a corroborar que sigue siendo bueno. ¿No es una gran tradición?

 

¿Cómo sacar partido a esta divertida costumbre?

 

Lo ideal es ir moviendo al elfo según vayan pasando los días. Así, los niños verán que está recorriendo la casa, aunque ellos no le vean moverse. No les quedará más remedio que procurar no armar jaleo, ya que el elfo los va a ver. Tampoco tienes por qué estresar a tus hijos o meterles miedo con el muñeco; tan solo ve moviéndolo por la casa y contempla cómo ellos se sorprenden. Aquí tu creatividad es muy importante.

 

Como puedes ver, el elfo de la estantería es una curiosa y entretenida tradición navideña que resulta ideal para que los niños se comporten bien. No te costará nada encontrar uno de estos muñecos; recuerda, eso sí, que debe ser risueño y agradable a la vista para que funcione mejor con los niños.

 

Seguro que ya estás imaginándote al elfo que elijáis para tus hijos recorriendo todos los muebles Garabatos y sus caritas de ilusión buscándolo, ¿verdad?

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